



Un rate lock congela tu tasa de interés hipotecaria por un período establecido — típicamente 30, 45 o 60 días — protegiéndote de fluctuaciones del mercado mientras se finaliza tu compra.
1. La tasa se ajusta a tu plan financiero No persigas la tasa más baja absoluta. Lo importante es que tu pago mensual sea cómodo y sostenible.
2. Tu solicitud de préstamo está casi completa Cuando estás bajo contrato y tu prestamista tiene la mayoría de tus documentos, bloquear tiene sentido.
3. El mercado señala que las tasas subirán Si los indicadores económicos o anuncios de la Fed sugieren que las tasas aumentarán, bloquear temprano puede ahorrarte miles.
Algunos prestamistas ofrecen una opción float-down que permite renegociar si las tasas bajan significativamente.
Es casi imposible predecir el punto más bajo de las tasas. Enfócate en una tasa que funcione para tu presupuesto.
Vicky Nga Pham conecta a compradores con prestamistas confiables y te guía en cada paso del proceso financiero.